Renuncia la directora del Museo Histórico Nacional tras el traslado del sable corvo de San Martín

María Inés Rodríguez Aguilar dejó su cargo en medio de la polémica por la decisión del Gobierno de Milei sobre el emblemático sable.
3 de febrero de 2026, 7:03 p. m.
La directora del Museo Histórico Nacional, María Inés Rodríguez Aguilar, presentó su renuncia tras el anuncio del Gobierno de Javier Milei sobre el traslado del Sable Corvo de San Martín al cuartel del Regimiento de Granaderos a Caballo. Esta decisión, oficializada mediante el Boletín Oficial, generó un fuerte revuelo, ya que la emblemática pieza había permanecido en el museo por más de una década.
El Gobierno justificó el traslado citando una serie de robos ocurridos en el museo, argumentando que la medida responde a cuestiones de seguridad, así como a un respeto por la historia y las instituciones. Apenas horas después de este anuncio, Rodríguez Aguilar decidió renunciar a su cargo, una decisión que comunicó en exclusiva y que calificó como resultado de «una interpretación muy original» del proceso de donación del sable.
La exdirectora también hizo hincapié en que este tipo de conflictos no son nuevos en la historia argentina, recordando que ya había sucedido en 1844, cuando San Martín donó el sable a Juan Manuel de Rosas, y posteriormente cuando Domingo Faustino Sarmiento intercedió en el asunto. Según ella, esto forma parte de los sectarismos extremos que afectan a la sociedad argentina.
Rodríguez Aguilar asumió la dirección del museo en agosto de 2025, tras su paso como directora nacional de Museos, reemplazando a Gabriel Di Megio, quien había estado al mando desde 2020. En cuanto al sable, el Gobierno dispuso que, como parte del nuevo régimen de resguardo, permanecerá en la sede del Regimiento de Granaderos a Caballo, ubicada en Avenida Luis María Campos 554.
El decreto también recordó que el sable no solo representa la independencia argentina, sino que ha sido objeto de robos en múltiples ocasiones. En 1963, fue sustraído por miembros de la Juventud Peronista, quienes argumentaron que quedaría bajo la custodia de la juventud argentina. Aunque la pieza fue devuelta un día después, en 1965 fue robada nuevamente por la misma organización, y su paradero se desconoció hasta que fue devuelta al Ejército el 4 de junio de 1966. Finalmente, el Gobierno, a través del decreto 8756/1967, decidió su custodia definitiva en el Regimiento de Granaderos a Caballo.
Durante el mandato de Cristina Kirchner, en 2015, el sable fue trasladado al Museo Histórico Nacional, rompiendo con casi cinco décadas de protección por parte de los Granaderos a Caballo. Esta acción surgió de una lectura ideológica que buscaba desvincular a San Martín de su rol militar. El museo ha mostrado repetidas debilidades en su seguridad, lo que no solo facilitó el robo del sable, sino también de otros objetos de valor, como una tabaquera de San Martín en 2000, un reloj de oro regalado a Manuel Belgrano en 2007, y una colección de monedas en 2020.
El decreto emitido el 3 de febrero subraya la importancia de asegurar una administración y custodia responsable sobre los bienes patrimoniales de la Nación, afirmando que esta medida se inscribe en una decisión del Estado nacional orientada a honrar la historia nacional y reafirmar los principios de soberanía, independencia y libertad en el orden republicano. Según lo establecido, tanto la guarda como la custodia y la integridad del bien histórico estarán bajo la responsabilidad de los Granaderos.
