Lit Killah y la experiencia de actuar frente a 300.000 personas en Neuquén

Lit Killah y la experiencia de actuar frente a 300.000 personas en Neuquén

El artista reflexiona sobre la calma que brinda la inmensidad del público en la Fiesta Nacional de la Confluencia.

3 de febrero de 2026, 11:03 p. m.


El reconocido artista Lit Killah compartió su experiencia al enfrentarse a una multitud de 300.000 personas en la Fiesta Nacional de la Confluencia, que se celebra en Neuquén. Este evento, que ha trascendido sus orígenes regionales, se ha convertido en un hito para quienes tienen la oportunidad de actuar en él. Para Lit, su presentación en la Isla 132 se asocia a una sensación única y paradójica: la calma que emana de la inmensidad del público.

El músico reflexionó sobre cómo la magnitud del festival altera la percepción del espectáculo. En lugar de sentir presión ante una marea humana que supera cualquier expectativa, Lit encontró una extraña serenidad. La razón principal radica en que, frente a una multitud tan vasta, los rostros de los asistentes se difuminan en un horizonte interminable.

Uno de los aspectos más sorprendentes del relato de Lit Killah es cómo la grandeza del público en Neuquén disipa los nervios que suelen acompañar a un artista en el escenario. Al subir al escenario principal, el cantante se siente «recontra chill» (totalmente tranquilo), argumentando que «es tanta gente que no la ves». Esta afirmación resalta la diferencia entre actuar en espacios íntimos, como teatros o estadios cerrados, donde la cercanía permite captar las reacciones individuales de los espectadores, y el vasto campo abierto de la Confluencia, que elimina esa conexión visual directa.

Para el artista, el contacto visual con un público reducido puede resultar más intimidante que la inmensidad de una multitud que parece no tener fin. A pesar de la tranquilidad que transmite desde el micrófono, el verdadero impacto de la magnitud del evento se revela al observar las grabaciones posteriores. Lit confesó que solo al ver las imágenes tomadas por drones se puede apreciar la verdadera magnitud de la convocatoria.

«No ves el final de la gente», comentó sobre la perspectiva desde el escenario. Sin embargo, en los videos aéreos, la multitud se transforma en pequeños puntos que abarcan cada rincón del predio. Esta desconexión entre la calma del espectáculo y la imagen de un mar de personas resalta el carácter surrealista de la cita neuquina.

Este año, la experiencia de la inmensidad se renovará cuando Lit Killah vuelva a presentarse el sábado 7 de febrero en el Escenario Limay. En un entorno que fusiona la belleza natural del río con la energía vibrante del público, el artista se reencontrará con ese «mar de gente» que define la mística de la Fiesta de la Confluencia.