Desastres en estación de servicio de Chichinales por tormenta de lluvia y granizo: «Fue algo inusual»

Desastres en estación de servicio de Chichinales por tormenta de lluvia y granizo: «Fue algo inusual»

Un temporal repentino causó severos daños en una estación de servicio y en la infraestructura de Chichinales, dejando huellas visibles en la comunidad.

10 de febrero de 2026, 11:02 p. m.


El domingo, la atmósfera cambió drásticamente en la Ruta Nacional 22. De repente, el cielo se tornó gris y un violento temporal de lluvia, viento y granizo azotó el Valle Medio y Alto Valle Este en cuestión de minutos.

Los efectos del fenómeno meteorológico se hicieron evidentes rápidamente. En un breve lapso de tiempo, se registraron 38 milímetros de lluvia en solo 20 minutos, lo que impactó no solo en la producción frutal, sino también en viviendas y edificios en la zona.

Chichinales, una de las localidades más afectadas, vio cómo la estación de servicio de YPF, situada en Ruta 22 Km 1.117, sufrió graves daños en su sector de compras. Un ventanal y varias estructuras colapsaron a causa de la tormenta que comenzó poco después de las 17 horas. Afortunadamente, no se reportaron heridos y la situación fue controlada de manera oportuna.

El personal de la estación, conocida como YPF Full, se movilizó rápidamente para evaluar los daños en vidrios y materiales, y comenzó las tareas de limpieza, ya que el comercio permaneció cerrado durante tres horas y media.

Algunos vecinos comentaron que la tormenta parecía un tornado, mientras que turistas que se detuvieron a cargar combustible quedaron asombrados por el impacto de las piedras sobre las estructuras.

Tras la difusión de un video del evento, la gerente general del grupo que opera esta estación, Flavia Zalazar, se comunicó con medios locales y confirmó que no hubo heridos. Aseguró que, tras el cierre temporal, la playa de expendio de combustible y la tienda reabrieron sus puertas nuevamente.

“La caída de la ventana fue algo inusual”, manifestó, aunque subrayó que no fue un incidente “grave”. Zalazar, representante de la estación de servicio Río Salado S.R.L., explicó que el ventanal contaba con las medidas de seguridad adecuadas, pero lo que más perjudicó fue la intensa caída de agua.

“Cayó una gran cantidad de agua en pocos minutos, lo que provocó un corte de luz. Por precaución, decidimos no reanudar las actividades hasta estar seguros de que la estación podía operar con seguridad”, agregó.

La gerente indicó: “Solo dos de los ocho puestos de facturación quedaron fuera de línea, pero logramos retomar la operación en tres horas y media, gracias al esfuerzo del equipo de trabajo. Coordinamos todas las áreas para resolver la situación”.

Se implementaron trabajos de contención para manejar el ingreso de grandes volúmenes de agua a través de la ventana. Actualmente, el personal sigue trabajando para reparar el techo y otros daños ocasionados. “Estamos dedicándonos a dejar la estación en condiciones normales”, comentó.

Esta estación es un punto estratégico que recibe un alto flujo de vehículos, tanto pesados como livianos. Según datos del grupo que la opera, se registran aproximadamente 480 contactos diarios en la tienda y unos 735 en la playa de combustible.

En Villa Regina, el temporal también causó estragos, afectando viviendas y comercios, derribando árboles y provocando anegamientos, así como daños en la infraestructura eléctrica de la ciudad. Los vientos fuertes provocaron la voladura de techos, y se evidenció una notable solidaridad entre vecinos que se organizaron para ayudar en la emergencia.

Desde la empresa Edersa, comunicaron que Chichinales fue la localidad más golpeada, donde numerosos árboles cayeron sobre las líneas eléctricas, se rompieron postes de media y baja tensión, y cientos de metros de cables quedaron en el suelo.

Los primeros reportes de afectación en las chacras fueron significativos, especialmente en esta etapa del ciclo productivo, y se registraron en áreas ubicadas a un kilómetro al sur del ejido urbano de Chichinales.

Productores informaron sobre daños en cultivos de manzanas Granny Smith y peras Packham’s Triumph, evidenciando golpes visibles en la fruta.

Este evento meteorológico representa el segundo siniestro de gran magnitud en solo dos semanas en el Valle Medio y Alto Valle Este. El pasado 22 de enero, los residentes ya habían sido testigos de una intensa caída de granizo y abundante agua en la zona rural.

En aquella ocasión, se reportaron daños significativos en las cosechas de peras y manzanas en localidades como Chimpay y Belisle. En Chimpay se concentra gran parte de la producción de cerezas de Río Negro, actividad que también sufrió las consecuencias del granizo a finales de noviembre, justo en el tramo final de la cosecha de la fruta de carozo.