Macron y Sánchez advierten sobre la peligrosa ofensiva contra Irán

Macron y Sánchez advierten sobre la peligrosa ofensiva contra Irán

Líderes mundiales y la ONU exigen el cese del fuego para prevenir una crisis humanitaria en Medio Oriente.

1 de marzo de 2026, 1:01 a. m.


La reciente ofensiva militar emprendida por Estados Unidos e Israel contra Irán ha desatado una ola de condenas a nivel mundial y ha colocado a la región de Medio Oriente al borde de un abismo con consecuencias potencialmente catastróficas.

El presidente francés, Emmanuel Macron, lanzó una clara advertencia, señalando que la situación actual es “peligrosa para todos” y enfatizó la necesidad urgente de que la hostilidad “cesara” de inmediato para evitar una escalada del conflicto.

Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, también condenó la acción militar unilateral llevada a cabo por Estados Unidos e Israel en Irán, argumentando que esta contribuye a un “orden internacional más incierto y hostil”. En su mensaje, Sánchez abogó por una “desescalada y diálogo”.

El estallido de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán puede acarrear graves consecuencias para la paz y la seguridad internacional. En este momento decisivo, se están tomando todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad del territorio nacional y de los ciudadanos.

En un comunicado en su cuenta de la red social X, el jefe del Ejecutivo español también criticó las acciones del régimen iraní y de la Guardia Revolucionaria, afirmando que “no podemos permitirnos otra guerra prolongada y devastadora en Oriente Medio”.

Coincidiendo con esta preocupación, el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, condenó tanto la incursión militar aliada como las represalias de Teherán, subrayando que “en cualquier conflicto armado, son los civiles quienes acaban pagando el precio más alto”.

Türk enfatizó que “las bombas y los misiles no son la manera de resolver las diferencias”, ya que solo provocan muerte, destrucción y un sufrimiento humano incalculable.

Desde Rusia, el Ministerio de Exteriores calificó la operación como un “acto de agresión armada premeditado y no provocado” contra un Estado soberano e independiente, exigiendo un regreso urgente a la vía diplomática. Moscú acusó a Washington y Tel Aviv de “escudarse” en el programa nuclear iraní con el fin de buscar un cambio de régimen, advirtiendo sobre una posible “catástrofe humanitaria, económica y posiblemente radiológica”. Además, el gobierno ruso consideró “inaceptable” el bombardeo de instalaciones bajo control internacional.

Mientras tanto, el Reino Unido aclaró que no participa en los ataques, aunque el primer ministro Keir Starmer convocó de emergencia al “comité Cobra” debido a la gravedad de la crisis. El gobierno británico también recomendó a sus ciudadanos evitar cualquier viaje a la zona del conflicto ante la inestabilidad imperante.