El Senado reordena su agenda: régimen penal juvenil y reforma laboral se debatirán el 27 de febrero

El Senado reordena su agenda: régimen penal juvenil y reforma laboral se debatirán el 27 de febrero

La modificación de la agenda parlamentaria incluye importantes proyectos del Gobierno que buscan reformas clave en el país.

24 de febrero de 2026, 4:01 p. m.


El Senado modifica su agenda y el régimen penal juvenil se discutirá el viernes 27 de febrero junto a la reforma laboral. Esta decisión surge tras un ajuste en el plan de trabajo impulsado por el oficialismo y sus aliados.

En la jornada del viernes, se abordarán dos de los proyectos más relevantes del Gobierno: el Proyecto de Modernización Laboral, que entra en una fase de revisión, y la modificación del régimen penal juvenil.

La agenda del jueves, por su parte, se centrará en el debate sobre la Ley de Glaciares, que fue sancionada en 2010. Este proyecto busca modificar la protección del medio ambiente periglacial y facilitar las actividades extractivas en los sectores de minería e hidrocarburos.

Además, se tratará el acuerdo de libre comercio entre Mercosur y Unión Europea, que fue firmado a principios de este año y que eliminará aranceles en más del 90% de los bienes.

Finalmente, se discutirá la designación de Fernando Iglesias como futuro embajador ante el Reino de Bélgica y la Unión Europea, con el objetivo de unificar ambas representaciones diplomáticas y optimizar recursos.

Para el viernes 27, el oficialismo decidió dejar los temas más relevantes para el Gobierno, como el mencionado Proyecto de Modernización Laboral y la modificación del régimen penal juvenil.

Uno de los aspectos más llamativos de esta norma es la propuesta de bajar la edad de imputabilidad de los actuales 16 a 14 años. Sin embargo, más allá de este punto, el régimen abarca diversas dimensiones que combinan un enfoque punitivista al aplicar sanciones a los menores que cometen delitos, con una perspectiva de resocialización.

La nueva Ley Penal Juvenil, que reemplaza una legislación de la dictadura, propone una variedad de sanciones alternativas a la privación de libertad. Establece que los menores no deben ser recluidos junto a adultos y contempla medidas complementarias para facilitar su reinserción social y ciudadana.

El proyecto también elimina la posibilidad de imponer condenas de reclusión perpetua y establece un máximo de 15 años de prisión para los menores. En el caso de delitos con penas menores a 3 años, se descartan las penas de prisión. Para aquellos delitos que conllevan penas de entre 3 y 10 años y que no hayan causado muertes o lesiones graves, se priorizan sanciones de carácter social y educativo.

Por otro lado, el dictamen incorpora un cambio solicitado por los dialoguistas al Gobierno, que consiste en asignar financiamiento para la correcta implementación del régimen penal juvenil. Se destinarán más de 20 mil millones de pesos para la Defensoría General y más de 3 mil millones de pesos para el Ministerio de Justicia.

En cuanto a la reforma laboral, el cambio más significativo fue la eliminación del artículo 44, que se refería a las licencias por enfermedad. Si este artículo se mantenía, los empleados que se enfermaran o sufrieran algún accidente fuera del ámbito laboral solo recibirían el 50% de sus haberes.

Este artículo fue objeto de fuertes críticas, ya que no contemplaba enfermedades graves como el cáncer, que requieren licencias prolongadas por tratamientos y operaciones. Para garantizar la aprobación en Diputados, el Gobierno tuvo que ceder y eliminar este punto del proyecto, logrando así el apoyo de 135 diputados.

De acuerdo al sistema legislativo argentino, cuando una de las cámaras actúa como 'revisora' y realiza cambios en el proyecto original, este debe regresar a la 'cámara de origen' para que decida si acepta las modificaciones o insiste en su versión inicial. Ahora, el Senado tiene la última palabra.