El Pentágono desmiente el ataque de misiles iraníes al USS Abraham Lincoln

Las tensiones en Medio Oriente aumentan tras la muerte de Ali Khamenei y las amenazas de Irán contra la flota estadounidense.
2 de marzo de 2026, 12:02 a. m.
El Pentágono desmintió de manera categórica las afirmaciones sobre un ataque contra el portaaviones USS Abraham Lincoln, desatando un nuevo capítulo de tensión en Medio Oriente. Este domingo, el mundo observó con inquietud cómo las versiones contradictorias emergían tras la muerte del líder supremo iraní, Ali Khamenei. En medio de este contexto, Irán proclamó haber realizado un ataque directo contra la flota estadounidense, específicamente contra el USS Abraham Lincoln.
Según un comunicado emitido por la Guardia Revolucionaria, el buque habría recibido el impacto de cuatro misiles balísticos. Sin embargo, el Pentágono reaccionó rápidamente, negando esta información y afirmando que el portaaviones no sufrió ningún daño, asegurando que sus operaciones continúan bajo un estricto monitoreo.
El conflicto se intensificó tras una operación conjunta llevada a cabo por Israel y Estados Unidos el sábado, lo que ya ha dejado consecuencias humanas significativas en ambos lados. Mientras Irán promete convertir el mar en un “cementerio para agresores”, la realidad en el terreno se presenta devastadora, con un panorama que se oscurece cada vez más.
La respuesta política no tardó en llegar. Donald Trump, ex presidente y actual mandatario electo, utilizó sus redes sociales para emitir una advertencia contundente ante la amenaza de represalias por parte de Teherán: “¡Más vale que no lo hagan!”, sentenció, añadiendo que cualquier ataque será respondido con una fuerza “jamás vista”.
Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, reafirmó que Estados Unidos e Israel han cruzado una “línea roja” y que, tras los golpes que planea la República Islámica, se verán obligados a “suplicar”.
Más allá de la escalada militar, la mayor preocupación a nivel global radica en la estabilidad económica. Irán ha insinuado la posibilidad de bloquear el Estrecho de Ormuz, un canal crucial por donde transita casi una quinta parte del crudo mundial.
