El Gobierno busca aprobar reformas antes del 1° de marzo mientras la oposición intenta dilatar el proceso

El Gobierno busca aprobar reformas antes del 1° de marzo mientras la oposición intenta dilatar el proceso

Javier Milei y su equipo apuran la aprobación de reformas clave en el Congreso, enfrentando una oposición que busca ganar tiempo y modificar la agenda legislativa.

15 de febrero de 2026, 5:02 p. m.


El Gobierno de Javier Milei acelera su agenda en el Congreso con la intención de tener todas las reformas aprobadas para el 1° de marzo, fecha en la que el Presidente dará inicio a las sesiones ordinarias. En esta semana, el oficialismo cosechó logros significativos, como la media sanción de la reforma laboral en el Senado, la reducción de la edad de imputabilidad y el visto bueno al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea en la Cámara de Diputados.

El objetivo primordial de la Casa Rosada es llegar a la apertura del período legislativo con todos estos proyectos convertidos en ley, lo que representaría una clara señal de fortaleza política y capacidad de gestión. En este sentido, el oficialismo se muestra decidido a evitar cualquier modificación que provenga de las cámaras, incluso aquellas propuestas por aliados como el PRO. La consigna es clara: acelerar el trámite legislativo para evitar demoras y presentar resultados concretos al inicio del año parlamentario.

No obstante, este impulso político contrasta con un panorama económico que genera preocupación dentro del Gobierno. A pesar de celebrar los avances legislativos, reconocen que estos no son suficientes para cambiar el clima de cautela que reina en la economía real. La actividad económica no logra despegar, y esta situación se ha convertido en el principal motivo de inquietud para el sector industrial. La Unión Industrial Argentina volvió a plantear sus preocupaciones al ministro de Economía, Luis Caputo, en un contexto de señales mixtas.

Los indicadores económicos reflejan esta tensión existente. La capacidad instalada de la industria opera apenas al 53,8%, mientras que la inflación de enero alcanzó el 2,9%, con un impacto significativo en los precios de los alimentos, donde se disparó al 4,1%. La canasta básica experimentó un aumento superior al índice general, lo que presiona sobre el poder adquisitivo de los hogares.

En paralelo, los salarios registrados siguen rezagados: en 2025, solo aumentaron un 28,8% frente a una inflación del 31,5%, lo que resultó en una pérdida de poder adquisitivo. En el sector público, la situación es aún más crítica, con ingresos que se encuentran 17 puntos por debajo del avance de los precios. Esta dinámica explica la debilidad del consumo y afecta de manera contundente a la industria local.

Por el lado de la oposición, la situación es compleja. Los dirigentes y legisladores reconocen que actualmente no cuentan con los votos necesarios para frenar la agenda oficialista. Incluso dentro de la oposición más dura, se admite que es lógico que un gobierno fortalecido por el triunfo electoral busque avanzar con rapidez.

Frente a este escenario, la estrategia de la oposición consiste en ganar tiempo. El foco se centra en los artículos más controversiales de la reforma laboral, con el objetivo de introducir cambios en Diputados y forzar el regreso del proyecto al Senado, lo que retrasaría la sanción definitiva. “No se puede hacer mucho más por ahora. Tal vez podamos ganar tiempo y arruinarle a Milei la ‘fiestita’ del 1 de marzo. No hay clima social para otra cosa, hasta la CGT tuvo problemas para convocar a un paro contra la reforma”, admitieron fuentes legislativas del peronismo.

Así, mientras el oficialismo se apura por mostrar resultados y consolidar su agenda política, la oposición recurre a la táctica parlamentaria como último recurso para dilatar los plazos de una confrontación que, por el momento, parece inclinarse a favor del Gobierno.