Inflación y reforma laboral: el plan de Caputo para imitar el modelo brasileño y estabilizar la economía

Inflación y reforma laboral: el plan de Caputo para imitar el modelo brasileño y estabilizar la economía

La creciente inflación obliga al Gobierno a priorizar la estabilidad de precios, mientras se busca modernizar el mercado laboral al estilo de Brasil.

15 de febrero de 2026, 4:02 p. m.


La inflación de enero generó una gran preocupación en el ámbito económico, marcando el octavo mes consecutivo de aumento y superando el nivel alcanzado en mayo del año anterior. En este contexto, la Fase 4 ha cambiado radicalmente su enfoque: ahora, la estabilidad de precios se convierte en la prioridad, relegando la reactivación de la actividad económica a un segundo plano.

Uno de los objetivos iniciales de la Fase 4 era inyectar pesos en la economía, pero la aceleración de la inflación obligó a frenar este proceso. En la práctica, cada peso que el Banco Central emite para adquirir dólares, aprovechando una acumulación de reservas que ya alcanza casi USD 2.000 millones, es rápidamente absorbido por el Tesoro.

Un claro ejemplo de esta dinámica se observó el último miércoles, cuando el Banco Central adquirió divisas a un ritmo récord, mientras que el Tesoro logró un rollover del 123%, retirando efectivamente 1,7 billones de pesos de circulación. Este ajuste explica por qué el dólar mayorista ya superó la barrera de los $1.400, aunque el costo de esta maniobra es una economía real que aún no muestra signos de recuperación.

Desde el ámbito legislativo, el Gobierno celebra los avances en la modernización laboral. Según Pablo Wende, el modelo a seguir es la reforma laboral implementada en Brasil en 2017 bajo la presidencia de Michel Temer. Esta normativa logró reducir la informalidad y promover el empleo formal en un contexto de crecimiento económico sostenido.

El éxito de esta iniciativa en Argentina se evaluará en dos frentes críticos. El mercado financiero observa con atención los próximos pasos de Luis Caputo y Santiago Bausili. La expectativa se centra en una flexibilización gradual de los controles cambiarios, que inicialmente se orientará al sector corporativo. Entre las medidas que se están considerando se incluye la eliminación de la “restricción cruzada” que impide operar en el mercado oficial a aquellos que han realizado operaciones de MEP o contado con liquidación.

Para Wende, aunque se especula sobre el posible regreso de Argentina a la categoría de “mercado emergente”, este objetivo aún parece lejano. El Gobierno deberá primero normalizar completamente el mercado de cambios, un proceso que avanza con extrema precaución para no poner en riesgo la frágil estabilidad lograda en los frentes fiscal y cambiario.