El riesgo país supera los 500 puntos mientras el Banco Central avanza en sus compras

A pesar de las señales positivas en el ámbito económico y la inminente reforma laboral, el riesgo país se mantiene elevado, complicando el panorama de deuda.
23 de febrero de 2026, 5:02 p. m.
El riesgo país inició la semana por encima de los 500 puntos, alcanzando los 519 puntos. Esta cifra genera preocupación en el Gobierno, que observa de cerca este indicador, fundamental para su estrategia económica. A pesar de la inminente aprobación de la reforma laboral y la acumulación de datos financieros positivos, el riesgo país se mantiene elevado, lo que plantea dudas sobre la posibilidad de refinanciar los próximos vencimientos de deuda en moneda extranjera.
En la actualidad, el riesgo país se sitúa a 37 puntos del mínimo de 482 unidades que se registró el 29 de enero. En medio de este panorama, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) logró cubrir el 25% de su meta de compras de reservas, lo que representa un avance significativo.
El descenso del riesgo país que se observó en semanas anteriores se debió a varios factores, entre los que se destaca la confianza generada por la cancelación del vencimiento de US$4.500 millones correspondiente al 9 de enero. Sin embargo, la reciente caída en el precio de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, que sirve como referencia para el cálculo del riesgo país, ha llevado a un nuevo aumento en este indicador, desinflando las expectativas de los inversores.
A pesar de que el BCRA continúa con su estrategia de compra de reservas y el Tesoro Nacional absorbió pesos en la última licitación, el riesgo país sigue en niveles preocupantes. La estabilidad de la tasa de interés también se vio afectada, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó la revisión que permitirá un nuevo desembolso de US$1.000 millones en el corto plazo.
Un aspecto positivo es el factor climático, ya que las recientes lluvias aseguraron un rendimiento óptimo en la cosecha de soja, lo que podría traducirse en un ingreso significativo de dólares entre abril y julio. Además, se anunciaron importantes inversiones en sectores estratégicos como la energía y la minería, lo que podría contribuir al crecimiento económico.
Desde el ámbito político, la aprobación de la reforma laboral representa un cambio estructural que podría impactar en la competitividad de la economía argentina. La Cámara de Diputados ya introdujo modificaciones, y se espera que el Senado sancione la reforma este viernes. Sin embargo, los gremios han amenazado con llevar la ley a la justicia, lo que podría demorar su implementación efectiva.
A pesar de este inicio favorable para 2026, los inversores continúan mostrando reticencias para adquirir activos argentinos, lo que mantiene al riesgo país en niveles alarmantes para el plan del Gobierno. La estrategia oficial apunta a llegar al vencimiento de julio, que también asciende a US$4.500 millones, con la posibilidad de emitir títulos que permitan refinanciar el capital. Para que esto funcione, la tasa a pagar sobre los bonos del Tesoro estadounidense debe estar en la zona de 400 puntos básicos.
El presidente, en recientes entrevistas, afirmó que solo emitirá deuda para refinanciar vencimientos, evitando contraer nueva deuda debido al superávit fiscal. Otro aspecto crucial para el Gobierno es la rapidez con la que el BCRA recompone sus reservas. Según informes, en menos de dos meses, el Banco alcanzó casi el 25% de su objetivo de adquisiciones para el año, habiendo comprado aproximadamente US$2.412 millones de un total de US$10.000 millones.
