El reto cambiario de 2026: el Gobierno necesitará 40.000 millones de dólares para el frente externo

Con un panorama incierto en el mercado de divisas, las proyecciones para el 2026 marcan un desafío financiero sin precedentes para la economía argentina.
22 de febrero de 2026, 5:01 p. m.
A pesar del ambiente optimista que se respira en el Palacio de Hacienda por la reciente estabilidad del tipo de cambio, un análisis técnico revela que el flujo de dólares que Argentina necesitará para el año 2026 será de una magnitud que solo se alcanzó en épocas de alto endeudamiento externo.
Con el acceso al mercado de crédito internacional todavía limitado y la decisión oficial de no asumir nueva deuda, la responsabilidad de generar las divisas necesarias recaerá casi en su totalidad sobre el superávit del sector privado, en un contexto de tipo de cambio real exigido.
Para dimensionar el desafío financiero que enfrenta el gobierno, el informe detalla las necesidades que presionarán sobre las reservas del Banco Central. Esta hoja de ruta no contempla los desembolsos extraordinarios del FMI que caracterizaron el año 2025, lo que obliga a la economía a depender de sus propios flujos comerciales para cubrir la brecha financiera.
La calma actual del mercado es observada con cautela por expertos como Carlos Melconian, quien advierte que las compras del Banco Central responden a ofertas coyunturales, como colocaciones de deuda provincial y corporativa, y no necesariamente a un cambio estructural en la economía. Según el economista, la demanda minorista de dólares se mantiene a pesar de la estabilidad de precios, lo que añade incertidumbre sobre la viabilidad del modelo a largo plazo.
El informe también examina el déficit en servicios, que el año pasado alcanzó un récord negativo de USD 11.200 millones. El turismo emisivo continúa siendo el principal canal de salida de divisas, lo que requiere un superávit comercial de bienes excepcionalmente sólido para evitar que el saldo final de la cuenta corriente se agrave aún más.
Sin embargo, el análisis resalta un aspecto positivo en comparación con crisis anteriores: el superávit energético. Argentina logró revertir un saldo negativo de USD 3.000 millones para alcanzar una proyección positiva de USD 7.800 millones.
Este aporte, junto con exportaciones totales estimadas en USD 84.000 millones, será el motor central de la economía. No obstante, sin el apoyo de medidas temporales, como las reducciones de retenciones aplicadas en años anteriores, el 2026 se perfila como el examen de supervivencia más exigente para la estrategia cambiaria de Luis Caputo y su equipo económico.
