El FMI exigió al Gobierno argentino actualizar el IPC, pero no cumplió

El compromiso del Gobierno con el FMI respecto a la medición del IPC se postergó indefinidamente, afectando la confianza en los datos económicos.
5 de febrero de 2026, 5:01 p. m.
El Gobierno argentino asumió un compromiso con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en relación a la medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC), pero no logró cumplir con lo acordado en el plazo estipulado. Esta semana, el Ejecutivo comunicó que debieron postergar lo pactado en el acuerdo.
Dentro del marco del acuerdo económico entre Argentina y el FMI, el organismo internacional exigió que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) actualizara la metodología utilizada para medir la inflación. Sin embargo, tras la salida de Marco Lavagna como director del Indec, el Gobierno decidió aplazar indefinidamente esta actualización.
La actualización implica principalmente la incorporación de datos más recientes para la encuesta de gastos de los hogares, que son fundamentales para calcular la inflación. Hasta el momento, Argentina seguía utilizando información que, según el FMI, resultaba obsoleta, datando de 2004.
Para modernizar los datos, el FMI propuso reemplazar la información antigua por datos más actuales, específicamente del periodo comprendido entre 2017 y 2018, con el objetivo de que el IPC refleje de manera más precisa las variaciones en los precios y los hábitos de consumo de la población.
En el staff report del FMI, el informe técnico del organismo, se estableció que el nuevo IPC debía ser publicado hacia fines de 2025 para cumplir con lo acordado y mejorar la calidad de los datos. Sin embargo, el Gobierno argentino no implementó la actualización dentro del plazo estipulado.
En lugar de presentar el nuevo índice hacia finales de 2025, como se esperaba, la modificación se ha postergado sin una fecha definida. Esta situación se produjo en medio de la salida del director del Indec y la renuncia de técnicos clave en el área. Como consecuencia de este aplazamiento, la medición continuará utilizando una fórmula más antigua.
El FMI busca asegurar que la estadística de precios en Argentina sea más representativa de la realidad, utilizando una canasta de bienes y servicios actualizada y basada en datos recientes. Por lo tanto, la demora o suspensión de este cambio podría afectar, según el FMI, la confianza de los mercados y las instituciones internacionales en relación a los datos económicos oficiales.
