El enclave petrolero en Irán que Israel y EE.UU. no atacan: la isla de Jark

El enclave petrolero en Irán que Israel y EE.UU. no atacan: la isla de Jark

La isla de Jark, clave para la economía iraní, permanece intacta en medio de la ofensiva militar de Israel y Estados Unidos.

12 de marzo de 2026, 10:01 p. m.


La ofensiva militar lanzada por Israel y Estados Unidos contra Irán ha dejado un rastro de destrucción en diversas ciudades, pero hay un lugar estratégico que permanece a salvo: la isla de Jark. Este enclave es crucial, ya que alberga la mayor parte del petróleo que exporta Teherán. Su destrucción podría desencadenar un efecto devastador en el mercado energético mundial.

Desde el comienzo del conflicto, más de 200 aeronaves y numerosos buques de guerra han participado en la operación militar, alcanzando aproximadamente 5.000 objetivos en todo Irán. Estos ataques resultaron en más de 1.000 muertes y causaron daños significativos en ciudades como Teherán, Qom, Tabriz y Minab.

La isla de Jark, que abarca apenas 24 kilómetros cuadrados, es el corazón del sector petrolero iraní, donde se almacenan cerca del 90% del petróleo destinado a la exportación. Desde este punto, se despachan millones de barriles hacia los mercados internacionales, lo que la convierte en un pilar fundamental para la economía del país.

Neil Quilliam, analista de Medio Oriente en Chatham House, explicó que “es un punto vital para la supervivencia de Irán, pero tanto EE.UU. como Israel son conscientes de que un ataque o cualquier daño en la isla tendría consecuencias energéticas irreversibles”.

La terminal de Jark recibe petróleo de los yacimientos marinos Aboozar, Forouzan y Dorood, todos interconectados a través de una red de tuberías submarinas. Según informes del ministerio de Hidrocarburos iraní, esta infraestructura transporta alrededor de 1,3 millones de barriles diarios y tiene capacidad para almacenar 18 millones de barriles.

La isla ha tenido una relevancia estratégica durante más de 2.000 años, siendo parte del comercio en el Golfo. En el siglo XX, se consolidó como el principal centro de exportación de hidrocarburos durante el reinado del sha Mohammad Reza Pahlavi, con infraestructura desarrollada en parte por empresas estadounidenses.

Quilliam también subrayó el impacto global que tendría un ataque directo. “Irán es el cuarto productor de petróleo del mundo. Los precios del crudo ya están alcanzando niveles récord, algo que Washington no anticipó al iniciar este conflicto”.

Según el diario británico The Guardian, asesores del Pentágono recomendaron evitar bombardear la isla y, en cambio, consideraron la posibilidad de tomar el control del enclave. Un funcionario explicó la estrategia: “Si no pueden vender el petróleo, Irán no tendrá cómo financiar su régimen”.