Caputo intensificó sus críticas a la industria textil y celebró la autocrítica de los empresarios

Caputo intensificó sus críticas a la industria textil y celebró la autocrítica de los empresarios

El ministro de Economía destacó la admisión de los empresarios sobre los altos precios de la ropa, mientras el sector responde con datos sobre costos.

4 de febrero de 2026, 4:02 p. m.


La disputa entre el Gobierno y la industria textil dio un nuevo giro este miércoles. El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a recurrir a su cuenta de X para arremeter contra los empresarios del sector, celebrando lo que consideró una confesión del mismo respecto a los altos precios de la indumentaria en Argentina.

El titular del Palacio de Hacienda citó declaraciones de Marcelo Fernández, presidente de la Confederación General Empresaria (CGERA), para respaldar su postura a favor de la apertura de importaciones. "Esto en privado te lo reconocen todos los empresarios textiles. Excelente que algunos ya se animen a hacerlo también públicamente", expresó el funcionario en su publicación.

El mensaje aludía a una entrevista donde Fernández admitió: "Nosotros pudimos aumentar 11% los precios de la indumentaria solamente desde el 2023… hicimos un mea culpa como empresariado nacional de que estábamos caros". No obstante, el dirigente empresarial aclaró que esos incrementos se debieron a las "fuertes remarcaciones" de los proveedores de materias primas, quienes se beneficiaron de la protección comercial del gobierno anterior.

El cruce en redes sociales se produjo pocos días después de que Caputo hiciera una declaración provocadora en Radio Mitre, defendiendo la apertura comercial: "Yo no compré nunca en mi vida ropa en Argentina porque era un robo. Los que teníamos posibilidad de viajar comprábamos afuera".

Para el ministro, el proteccionismo industrial constituyó "una medida zonza" que perjudicó a los consumidores bajo el pretexto de que "hay 150.000 familias que trabajan en esto". Su argumento sostiene que si una remera costara 5 dólares en lugar de 50, la gente contaría con "45 dólares para gastar en otra cosa", como en gastronomía u otros servicios.

Lejos de permanecer en silencio ante las críticas, los referentes de la industria respondieron con datos sobre la estructura de costos. Desde la Fundación Pro Tejer señalaron que la confección representa apenas el 8% del precio final de una prenda, mientras que el resto se divide en otros costos.

Por su parte, Marcelo Fernández (CGERA) advirtió que el sector enfrenta actualmente una "competencia desleal" y una pérdida de rentabilidad debido al aumento de tarifas que no pueden trasladar a los precios: "Los aumentos del transporte, el gas y la electricidad también recaen sobre nosotros".

La respuesta más contundente provino de Claudio Drescher, presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), quien calificó los comentarios de Caputo como propios de alguien que "se ha incorporado a la casta". "Siente desilusión y tristeza frente a un ministro que se pronuncia con sarcasmo", disparó Drescher en Radio Rivadavia.

El empresario refutó la afirmación de que la ropa es lo único caro en el país: "En realidad, no compra ropa ni autos, porque en Argentina cuestan el doble; tampoco compra Big Mac, que es el segundo más caro del mundo. Tampoco aceite de oliva ni neumáticos".

Drescher concluyó cuestionando la falta de gestión para reducir el "costo argentino": "Quiere comparar a Bangladesh con la Argentina y olvidarse de todos los impuestos que en dos años no han logrado desarmar".